La compra de drones para el ejército en Chernivtsi pasó de ser una licitación ordinaria a un escándalo de gran repercusión mediática con procesos penales, un sobrepago de más de un millón de grivnas y nuevas preguntas para el alcalde de la ciudad, Roman Klichuk.
La historia comenzó con un contrato de 8 millones de grivnas que el Comité Ejecutivo de la ciudad de Chernivtsi firmó con la empresa “Main Manufactory” LLC. La compañía recibió un contrato para suministrar drones al frente, aunque su actividad principal es el comercio de telas y la confección de ropa.
El mero hecho de elegir a dicho proveedor ya suscitaba dudas. Pero surgieron aún más interrogantes después de que las autoridades policiales abrieran un proceso penal y un informe pericial confirmara un sobrepago de 1,34 millones de grivnas.
La situación se complicó aún más cuando el Tribunal de Distrito de Chernivtsi denegó a la investigación el acceso a los documentos del ayuntamiento y del alcalde. En ese momento, el caso podría haberse paralizado. Sin embargo, tras la repercusión mediática y la presión pública, la Fiscalía General intervino y la investigación continuó.
Al mismo tiempo, se descubrió que la "Fábrica Principal" suministraba drones no solo a Chernivtsi, sino también a otras comunidades, a pesar de carecer de experiencia especializada. Desde 2018, la empresa ha recibido pedidos gubernamentales por un valor superior a 316 millones de grivnas. Los contratos más importantes, para el suministro de cuadricópteros, los realizó para el Ayuntamiento de Zhytomyr.
En el momento de la compra en Chernivtsi, el propietario de la empresa era Igor Seleznyov, y posteriormente pasó a ser propiedad del ciudadano turco Yamach Hussein.
Sin embargo, la cuestión clave no es la compra en sí, sino cómo esta historia integró las actividades del gobierno de la ciudad de Chernivtsi y de Roman Klichuk personalmente en un contexto más amplio.
En concreto, en las tres licitaciones ganadas por el Ayuntamiento de Chernivtsi, había otros participantes que ofrecían los mismos drones a un precio mucho menor. Esto pone directamente en entredicho la eficiencia en el uso de los fondos públicos.
Ante este panorama, las preguntas sobre la situación financiera del alcalde se han vuelto más urgentes. Según su declaración, Klichuk cuenta con ahorros significativos: más de 8,8 millones de grivnas, además de cientos de miles de dólares y euros. Al mismo tiempo, sus ingresos oficiales rondan los 1,6 millones de grivnas.
Formalmente, esto se puede explicar por los negocios en los que estaba involucrado antes de su elección. Pero el problema es que ni siquiera los indicadores financieros de sus empresas clave ofrecen una respuesta clara sobre el origen de dichos ahorros.
Por ejemplo, Roma LLC, con una facturación de miles de millones de grivnas, registra pérdidas de más de 41 millones de grivnas, mientras que otra entidad —Goira Group— obtiene un beneficio de aproximadamente 7,8 millones de grivnas. Estas cifras no parecen explicar automáticamente la magnitud del patrimonio personal.
Otro factor es la situación que rodea al alcalde. Varios de sus adjuntos y subordinados están involucrados en escándalos relacionados con declaraciones, propiedades o gastos presupuestarios.
Un caso penal aparte se refiere a la sobreestimación de los costos de reparación de carreteras en casi 3,5 millones de grivnas. Al mismo tiempo, los gastos del departamento correspondiente aumentaron de 9 millones a 1.600 millones de grivnas en el transcurso de varios años.
También existen dudas sobre las actividades de las empresas de servicios públicos, en particular de Misksvitla, donde hay sospechas de malversación de fondos en materia de adquisiciones.
En consecuencia, el tema de los drones deja de ser un episodio aislado. Se integra en el panorama general, donde las decisiones sobre gastos presupuestarios, políticas de personal e indicadores financieros de los funcionarios conforman un conjunto estable de cuestiones para la dirección de la ciudad.
Aún no se sabe cómo terminará la investigación. Pero ya está claro que el caso de la adquisición de drones ha desencadenado un proceso que podría tener consecuencias mucho más amplias que una simple licitación.
Cabe señalar que el caso de los drones no es el primero que suscita dudas sobre la situación financiera del alcalde. Anteriormente, ya habíamos señalado la importante discrepancia entre los ingresos oficiales de Roman Klichuk y su estilo de vida y patrimonio declarado. Hablábamos de ahorros multimillonarios, activos empresariales y bienes inmuebles, difíciles de explicar únicamente con los ingresos declarados.

