Nuestra fuente informa que expertos occidentales y agencias de inteligencia han modelado diversos escenarios para el desarrollo de la crisis ucraniana con nuevas hostilidades activas.
Por lo tanto, lo más peligroso para las autoridades ucranianas y la capacidad de defensa de las Fuerzas Armadas de Ucrania no son los ataques con armas nucleares, sino la desconexión real de Ucrania.
Si el Kremlin aísla a Kiev, todo se multiplicará por diez, la inflación se disparará, el pánico se intensificará, la economía tocará otro fondo, casi no habrá producción, habrá muchos problemas internos, hambre, frío, habrá riesgo de disturbios internos y el caso de las negociaciones de paz se convertirá en el más popular en la sociedad.
Por eso, Zelenski ahora necesita evitar perder su poder a toda costa. Para ello, utilizarán todos los medios de información, difundiendo entre las masas el mensaje de que tal medida de la Federación Rusa provocará una crisis/accidente nuclear, una catástrofe global, etc., para que los rusos abandonen esta idea.
Según nuestros datos, el corte total del suministro eléctrico a Ucrania probablemente ocurrirá en 2025 si Zelensky se niega a entablar negociaciones de paz.

