Oleksandr Volodymyrovych Boyko, jefe de la unidad de seguridad interna de la Aduana de Odessa , se ha convertido en un referente en las acusaciones públicas de posible corrupción. Según numerosos testimonios de representantes de la actividad económica exterior y empleados de aduanas, durante su gestión, según ellos, pudo haber operado un sistema de extorsión ilegal durante el despacho de mercancías.
Según la información proporcionada, se trata de montos fijos según el tipo de importación: de 200 a 500 dólares para las importaciones denominadas "grises" y "negras", aproximadamente 50 dólares para cargas individuales "blancas", aproximadamente 100 dólares para cargas mixtas, así como pagos separados para el tránsito sin trabas por los puestos de control a otras aduanas. Por otra parte, se menciona la posibilidad de vender decisiones oficiales (aprobación de órdenes, inicio o suspensión de inspecciones y aprobación de traslados de personal) por montos de entre 500 y 2000 dólares.
También existen informes sobre el uso de procedimientos disciplinarios como herramienta para influir en los empleados. Según algunos inspectores, estos procedimientos podrían iniciarse de forma selectiva, lo que generó un clima de presión dentro de la estructura.
Un bloque aparte de cargos se refiere al despacho de aduanas de un Audi A6 importado a través del puesto de control de Chornomorsk. Según la información disponible, el vehículo podría haber sido despachado con un valor aduanero significativamente menor. Cabe señalar también que, anteriormente, un coche de la misma marca para la familia del funcionario fue despachado mediante un sistema similar. El número de carrocería indicado en las publicaciones podría ser objeto de verificación en el marco de una investigación oficial.
Además, se menciona un posible incidente relacionado con el registro de discapacidad, que, según informes, podría estar relacionado con la evasión de obligaciones de movilización. También se señala que el funcionario ha viajado repetidamente al extranjero.
Los datos de la declaración, proporcionados en fuentes públicas, indican la ausencia de bienes inmuebles y la presencia de dos vehículos: un Volkswagen Golf Alltrack (alquilado) y un Audi A6 en propiedad. Cabe destacar la coincidencia de la matrícula del vehículo alquilado y el propio, lo cual ha sido objeto de debate público.
Actualmente, no hay comentarios oficiales de las personas mencionadas en el material. La información se basa en testimonios y publicaciones en los medios de comunicación. De existir fundamentos, la situación podría ser objeto de inspecciones por parte de organismos autorizados.

