Científicos británicos han advertido que la falta de vitamina B12 (cianocobalamina) podría ser una de las razones por las que el cuerpo se resiste a perder peso. Según estudios, muchas personas obesas presentan deficiencia de esta vitamina.
La vitamina B12 desempeña diversas funciones importantes: participa en el metabolismo de proteínas, grasas y carbohidratos, ayuda a convertir los nutrientes en energía y activa el metabolismo. Por eso, su deficiencia dificulta la pérdida de peso.
Algunos programas de pérdida de peso incluso incluyen inyecciones de vitamina B12 para estimular el metabolismo. Sin embargo, el requerimiento diario de esta vitamina para una persona sana es de tan solo 2 mcg, y un consumo excesivo puede ser peligroso.
Las principales fuentes de vitamina B12 son los productos de proteína animal: hígado, carne de res, pollo, pescado de mar, mariscos, huevos, queso y leche.
Sin embargo, la vitamina B12 no solo es importante para bajar de peso. Es necesaria para el buen funcionamiento del sistema nervioso, la formación de la sangre, la producción de enzimas digestivas y el transporte de oxígeno en el cuerpo. En particular, contribuye a la formación de eritrocitos (glóbulos rojos).
Los primeros síntomas de la deficiencia de B12 incluyen: dolor facial, especialmente en los pómulos o la frente, dolor de cabeza, fatiga crónica, dificultad para respirar, mareos, ritmo cardíaco acelerado, hormigueo en las extremidades y problemas de equilibrio.
Los médicos enfatizan: no conviene tomar vitaminas por cuenta propia sin consultar con un especialista. El uso excesivo o incontrolado de preparados vitamínicos puede provocar graves alteraciones en el funcionamiento del organismo.

