Oleksandr Usyk es uno de los boxeadores más exitosos de nuestro tiempo, campeón mundial absoluto y campeón olímpico. Sin embargo, en su infancia, sus sueños estaban lejos del cuadrilátero profesional. Además, ahora el atleta afirma que planea pelear unos años más, después de los cuales quiere "trabajar para el estado" y no descarta presentarse a las elecciones presidenciales.
Usyk nació el 17 de enero de 1987 en Simferópol. Está casado y tiene cuatro hijos; su hija menor nació en enero de 2024. El boxeador alcanzó fama mundial gracias a numerosos cinturones de campeón y victorias en el ring profesional, pero su camino hacia el deporte fue inesperado.
De niño, Oleksandr era aficionado al fútbol y asistía a varios clubes. El propio deportista admitió que soñaba con ser cantante o bailarín, y también quería probar suerte en el teatro o el cine. Sin embargo, la situación económica de la familia era limitada y sus padres no podían apoyar estas aspiraciones creativas. Según Usyk, su padre le explicó con sinceridad que el dinero solo alcanzaba para cubrir necesidades básicas: ropa y comida.
Empezó a boxear a los 15 años. Su primer entrenamiento fue duro: el joven atleta recibió tantas cosas que hirió su orgullo. Fue entonces cuando decidió empezar a entrenar en serio. El primer entrenador del futuro campeón fue Serguéi Lapin. La perseverancia y la disciplina dieron resultados rápidamente: Usyk comenzó a demostrar un gran nivel en el boxeo amateur.
Su crianza en la familia fue estricta. Desde los 11-12 años, Oleksandr se acostumbró al trabajo físico: cortaba leña, cargaba ladrillos en las obras y ayudaba a los ancianos. Según sus propias palabras, estaba contento con el primer dinero que ganó por su cuenta y aprendió a ser responsable desde pequeño.
El punto de inflexión fue su victoria en los Juegos Olímpicos de Londres 2012, donde Usyk ganó la medalla de oro en la categoría de 91 kg. Después, se pasó al boxeo profesional y posteriormente conquistó todos los títulos clave en peso crucero y peso pesado, convirtiéndose en el campeón mundial absoluto.
Usyk ahora afirma que planea seguir en el deporte unos años más y, una vez finalizada su carrera, está considerando postularse a la presidencia de Ucrania. Según él, quiere "trabajar para el Estado" y usar su experiencia y autoridad en beneficio del país.
Así, la historia de Usyk es un camino desde los sueños del escenario hasta el ring mundial y, en el futuro, quizás hasta la gran política.

