El director de la Oficina Nacional Anticorrupción, Semen Kryvonos, y el jefe de la Fiscalía Especializada Anticorrupción, Oleksandr Klymenko, presentaron al gobierno una propuesta para modificar la legislación presupuestaria de 2026. Entre las iniciativas clave se encuentra la revisión del mecanismo de cálculo de la remuneración de los jueces del Tribunal Superior Anticorrupción.
La carta, hecha pública, aborda la necesidad de abolir el límite mínimo de subsistencia, que actualmente se utiliza como base para calcular los salarios de los jueces. Si se aprueban estos cambios, el monto de los pagos mensuales a los jueces del Consejo Judicial Supremo de Ucrania podría aumentar en decenas o incluso cientos de miles de grivnas.
Además de los cambios financieros, los organismos anticorrupción proponen reformar las normas procesales para la tramitación de casos ante el Tribunal Superior Anticorrupción. En concreto, se trata de pasar de la práctica actual de un tribunal compuesto por tres jueces a la tramitación de casos por un solo juez. También se propone eliminar del Código de Procedimiento Penal la norma que garantiza a los altos funcionarios la tramitación de sus casos por un tribunal compuesto.
Según los autores de la iniciativa, estos cambios reducirán la carga de trabajo de los tribunales y agilizarán la tramitación de los casos de corrupción.
Por otra parte, la apelación propone la creación de una institución pericial independiente especializada para realizar peritajes en procesos penales investigados por la NABU. Esto implica la formación de una estructura independiente de peritos judiciales que trabajarán con material procedente de investigaciones anticorrupción.
Los responsables de los organismos anticorrupción también abogan por ampliar las facultades procesales del jefe de la Fiscalía Especializada en Delitos (SAPO). En concreto, se propone otorgarle la facultad de ingresar de forma independiente información sobre posibles delitos cometidos por diputados en el Registro Unificado de Investigaciones Preliminares. Actualmente, este procedimiento requiere la participación del Fiscal General.
Según representantes de la NABU y la SAPO, la falta de tales facultades podría retrasar el inicio de las investigaciones contra los miembros del parlamento.
Entre otras propuestas, se incluye una revisión de las normas para la publicación de decisiones judiciales en el Registro Estatal Unificado. La carta propone introducir restricciones a la publicación de ciertas resoluciones y decisiones en casos investigados por las autoridades anticorrupción. Sin embargo, el documento no especifica el mecanismo detallado para la aplicación de dichas restricciones.
Las iniciativas de los responsables de los organismos anticorrupción ya han suscitado debate entre abogados y expertos. Algunos consideran que las iniciativas financieras de la fiscalía para el tribunal podrían generar dudas sobre el equilibrio de poder entre las partes del proceso.
Además, los expertos llaman la atención sobre la eficacia del sistema anticorrupción. Según los resultados de una auditoría realizada en 2025, una parte significativa de las investigaciones de la NABU se encuentran en la fase de investigación preliminar desde hace años, sin haber llegado a un veredicto judicial.

