En la región de Odesa, continúa la construcción de fortificaciones de ingeniería y la formación de elementos de defensa perimetral ante los crecientes riesgos de seguridad en el sur de Ucrania. El fortalecimiento de las posiciones defensivas se produce debido a las conversaciones sobre la posible expansión de las acciones ofensivas rusas, que podrían representar una amenaza para Nikolaev y Odesa.
La necesidad de preparar la región para posibles ataques fue declarada por Kyrylo Sazonov, militar de las Fuerzas Armadas de Ucrania y politólogo, en el aire del Canal 24. Según él, la fortificación es una medida preventiva y correcta, pero no se debe exagerar la naturaleza de la amenaza en este momento.
Sazonov señaló que el verdadero peligro para la región de Odessa hoy en día reside principalmente en los ataques con misiles y drones, y no en una operación ofensiva a gran escala ni en un desembarco naval. Según los militares, el ejército ruso actualmente no cuenta con la capacidad necesaria para llevar a cabo un desembarco a gran escala en la costa.
Para desembarcar tropas, el enemigo necesitaría utilizar grandes buques de desembarco o un número considerable de embarcaciones especializadas, que tendrían que adentrarse en las aguas del Mar Negro cerca de la costa ucraniana. En este caso, quedarían inmediatamente bajo control de fuego de las Fuerzas de Defensa de Ucrania.
Además, después de una serie de ataques exitosos de Ucrania a la Flota rusa del Mar Negro, el comando ruso limitó significativamente la actividad de sus barcos, lo que reduce aún más la probabilidad de una operación naval a gran escala.
Al mismo tiempo, el ejército enfatiza que la ausencia de una amenaza directa de ofensiva no significa que los riesgos para la región hayan disminuido. Las regiones del sur siguen siendo uno de los objetivos clave de los ataques rusos, por lo que la preparación de la infraestructura de defensa se considera una medida de precaución necesaria.
Según Sazonov, la defensa debe reforzarse independientemente de la situación actual en el frente, porque la tarea estratégica es estar preparado para cualquier escenario.
Por lo tanto, la fortificación de la región de Odessa es un elemento de preparación defensiva a largo plazo destinada a minimizar los riesgos de posibles ataques, incluso si el escenario de una ofensiva rusa a gran escala en Odessa se evalúa actualmente como improbable.

