El campeón mundial absoluto de boxeo de peso pesado, Oleksandr Usyk, ha admitido abiertamente que se considera un "pateador de talones", y no solo no se avergüenza de ello, sino que se siente orgulloso. Lo confesó en una entrevista con Slava Demin, explicando que su actitud hacia su esposa Kateryna se basa en el amor, el respeto y el apoyo mutuo.
El secreto del sólido matrimonio de Usyk
Cuando un periodista le preguntó si se consideraba un "intransigente", Usyk respondió afirmativamente sin dudarlo:
Sí, y estoy orgulloso de ello. Significa que amo mucho a mi esposa, hago todo lo posible por ella y ella me responde igual. No hay lugar para el trato irrespetuoso entre nosotros; somos iguales en la familia
Según el boxeador, en su relación con Kateryna no hay dominio de uno de los cónyuges, porque siempre se apoyan mutuamente, toman decisiones conjuntas y superan las dificultades juntos.

“Ser un villano no significa ser débil”
Usyk también habló sobre el estereotipo de que los "insultos" son hombres débiles. Está convencido de que la verdadera fuerza reside en la capacidad de dar amor y cuidar de la familia.
“Amar a tu mujer, respetarla, escucharla y apoyarla no es debilidad, sino fortaleza. Esto significa que un hombre es autosuficiente y seguro de sí mismo, y no intenta demostrar su superioridad menospreciando a su pareja”, enfatizó el campeón.
Usyk y familia: el principal motivador en el ring
Oleksandr Usyk ha enfatizado repetidamente que la familia es su mayor motivación en el deporte y en la vida. Siempre habla de su esposa con cariño y gratitud, y sus hijos lo inspiran a alcanzar nuevas victorias.
Según Usyk, es el apoyo de su familia lo que le ayuda a mantenerse en la cima del boxeo mundial. Y si a eso se le llama "hacer autostop", acepta con orgullo este "título".

