Durante el ataque matutino a Kiev, las fuerzas rusas podrían haber utilizado por primera vez un dron de ataque tipo Lancet, que muestra indicios de utilizar inteligencia artificial autónoma, según informa , citando sus propias fuentes.
Según información preliminar, uno de los drones cayó cerca del Monumento a la Independencia, en el centro de la capital. Se está investigando si este monumento era el objetivo principal del ataque. Al mismo tiempo, se confirma la destrucción del dron en la zona central de Kiev.
El dron es del tipo Lancet, como lo demuestran sus fragmentos característicos. Entre ellos, destaca una cola en forma de X con hélice propulsora, rasgo estructural típico de esta munición merodeadora rusa. También se registró un fragmento de ala con el número y el índice RF.
Los expertos continúan analizando los restos. Sin embargo, incluso los datos preliminares sugieren que este dron podría haber utilizado un sistema de guiado autónomo.
Los expertos creen que el dron podría configurarse para uso grupal, navegación autónoma, adquisición de objetivos y ataque sin comunicación directa con el operador. Esto podría estar indicado por las inusuales marcas circulares de colores observadas anteriormente en drones V2U autónomos rusos.
Es probable que dichas marcas se utilicen para coordinar el vuelo de los drones cuando operan en formación, es decir, cuando varios dispositivos se mueven simultáneamente hacia un objetivo. Se sabe que el ataque matutino a Kiev fue llevado a cabo por un grupo de drones, lo que podría confirmar esta táctica.
También es posible que se hayan utilizado módems de malla o comunicaciones móviles para coordinar el vuelo, lo que habría permitido a los drones intercambiar datos entre sí sin un canal de control directo.
En cuanto al alcance de vuelo del Lancet, oficialmente se suele indicar en unos 50 kilómetros, pero este valor corresponde a la capacidad de mantener una comunicación estable con el operador. Fuentes rusas han afirmado anteriormente que estos drones son capaces de cubrir distancias de hasta 90 kilómetros, y la cifra máxima registrada habría sido de 136 kilómetros.
La distancia desde la frontera rusa hasta el centro de Kiev supera los 200 kilómetros, por lo que la posibilidad de un lanzamiento directo desde territorio ruso es cuestionable. En cambio, la distancia desde la frontera bielorrusa hasta la capital es de unos 90 kilómetros, lo que teóricamente se ajusta a las capacidades de este tipo de dron.
Los expertos sugieren que el intento de atacar el centro de Kiev con un dron Lancet, que transporta una ojiva de hasta tres kilogramos, podría haber sido principalmente una demostración de las nuevas capacidades de ataque rusas.
Al mismo tiempo, según los expertos, este tipo de incidentes evidencian la creciente autonomía de los drones de ataque en la guerra moderna.

