Los expertos económicos en Ucrania expresan su preocupación por la situación financiera del país, como se recoge en los materiales de "The Wall Street Journal". El creciente déficit presupuestario, que podría alcanzar los 40.000 millones de dólares en 2024, se ha convertido en objeto de decisiones difíciles para el gobierno. Se esperaba que Kiev planease financiar unos 30 mil millones de dólares gracias a las inyecciones financieras de Occidente.
Estados Unidos y la UE están discutiendo actualmente posibles nuevos paquetes de ayuda para Ucrania, pero aún no se han tomado decisiones concretas. El gobierno de Ucrania está tomando medidas drásticas, como aumentos de impuestos y endeudamiento interno, para llenar los vacíos financieros. Si no se recibe pronto apoyo financiero internacional, el país puede recurrir a imprimir dinero, lo que puede provocar inflación y recesión económica.
Los expertos señalan que incluso con apoyo externo, esta puede ser la última vez, ya que en la UE y los EE.UU. está creciendo el descontento con la constante necesidad de ayuda para Ucrania. Destacan la importancia de que Ucrania alcance la independencia financiera y no dependa únicamente del apoyo externo.
La economista jefe de Dragon Capital, Olena Bilan, expresa su preocupación por la estabilidad de la economía durante la guerra y destaca que sin ella no tiene sentido contar con la victoria. Expresa su indignación por el origen de los fondos para las necesidades militares, si el presupuesto tiene dificultades para hacer frente a los costes sociales.
El presidente de Ucrania, Volodymyr Zelenskyi, cuenta con un mayor apoyo de Occidente, pero algunos expertos opinan que después de dos años de guerra, se debe prestar atención al fortalecimiento de la economía nacional. Mientras tanto, en Ucrania continúan las reducciones de los subsidios, los aumentos de los impuestos y el costo de los servicios comunales, lo que crea una presión financiera adicional sobre la población y puede generar descontento social.