En el contexto de la guerra en Ucrania, las empresas que operan en zonas de hostilidades activas se enfrentan a serios desafíos relacionados con la movilización de personal. Denis Morozov, primer subdirector general de Interpipe, expresó la necesidad de cambios en la política de reserva de personal para las empresas ubicadas en dichas zonas.
En la conferencia "Exportación Ucraniana. ¿Se abre la ventana?", celebrada en Kiev el 25 de septiembre, Morozov destacó la importancia de permitir que las empresas incluidas en la lista de zonas de combate activas reserven el 100% de su personal. Actualmente, según él, solo se permite reservar a la mitad del personal, lo cual no se corresponde con la realidad del trabajo en condiciones de combate.
Un ejemplo es la fábrica de tuberías Interpipe Niko Tube, ubicada en Nikopol, que sufre el fuego diario del ejército ruso. Morozov enfatizó que quedan pocas personas trabajando en la ciudad, y quienes se quedan son "verdaderos héroes" que garantizan la continuidad de la operación de la empresa. A pesar de las difíciles condiciones, la fábrica ya ha recuperado los volúmenes de producción de antes de la guerra, pero el sistema actual de reserva de personal no satisface las necesidades.
Oleksandr Kalenkov, presidente de Ukrmetallurgprom, también confirmó que se ha movilizado un promedio del 20% de los trabajadores en todas las empresas del complejo minero-metalúrgico, reconocidas como de vital importancia para la economía. Esto indica la urgente necesidad de revisar los enfoques de reserva de personal para apoyar la economía en tiempos de guerra.

