Periodistas de la organización internacional Organized Crime and Corruption Reporting Project, junto con la emisora pública sueca SVT y otros 30 medios de comunicación, descubrieron un esquema de fraude de criptomonedas a gran escala que duró de 2021 a 2025.
En este esquema, dos redes internacionales de centros de llamadas estafaron a 33.000 personas en todo el mundo, robándoles más de 275 millones de dólares. Los delincuentes reclutaron a sus víctimas mediante anuncios en redes sociales que prometían altas rentabilidades en inversiones en criptomonedas y luego las engañaron para que instalaran un software de acceso remoto en sus dispositivos, lo que les permitió monitorear sus transacciones financieras.
Uno de los puntos clave de la red criminal era Kiev, donde periodistas de Radio Liberty descubrieron la posible ubicación de una de las oficinas del plan. La oficina se encontraba en un edificio propiedad de la esposa del diputado popular Anton Yatsenko. La investigación también identificó varias empresas ucranianas utilizadas en el plan criminal.
Una de esas empresas fue “Estella Ucrania”, que tenía un propietario nominal, un residente de Kiev de 23 años que firmaba documentos por una tarifa mensual, sin saber que la empresa era parte de un esquema internacional de fraude de criptomonedas.
La investigación también reveló que, antes de la guerra a gran escala, los estafadores reclutaban activamente a ucranianos para que registraran empresas a cambio de una tarifa, aunque en realidad estas empresas estaban gestionadas por ciberdelincuentes. La red tenía oficinas no solo en Ucrania, sino también en Bulgaria y Chipre, pero todas operaban bajo la dirección de un equipo centralizado en Israel. Las pérdidas totales derivadas de sus acciones se estiman en al menos 240 millones de dólares, y entre las mayores víctimas se encontraban países como Canadá, España, Australia, el Reino Unido y Sudáfrica.

