2024 fue otro año en el que Ucrania enfrentó terribles estadísticas demográficas. Se batieron récords de mortalidad, crecimiento natural negativo y migración. El analista ucraniano Oleksiy Kushch explicó las amenazas que esto representa para Ucrania.
Estadísticas horribles.
En 2024, la tasa de mortalidad en Ucrania fue de 495 000 personas y la de natalidad, de 177 000, lo que representa una diferencia de 2,8 veces. El crecimiento poblacional negativo natural (sí, este es el término que se usa en demografía) fue de 318 000 personas el año pasado.
Por segundo año consecutivo la mortalidad se mantiene en el mismo nivel, prácticamente sin cambios.
Pero la tasa de natalidad, ya de por sí baja, en Ucrania cayó casi un 6% (menos 11 mil nacimientos).
Teniendo en cuenta la migración al extranjero y la ocupación de territorios, la mortalidad relacionada con la guerra asciende actualmente a al menos 100.000 personas al año. Esta cifra es comparable, en cuanto a la magnitud del impacto demográfico, a la actual epidemia de coronavirus.
Demográficamente, Ucrania se encuentra en una pandemia condicional desde 2020. Cinco años de “disminución antinatural de la población”, por así decirlo.
Si la guerra es una tragedia nacional, entonces la demografía es una catástrofe nacional.
Lo cual también se ve agravado por la migración desde el país.
Según el NBU, otras 500.000 personas abandonaron el país en 2024. En 2025, esta cifra podría ser mayor.
Es decir, en total, en el contexto del capital humano, Ucrania perdió más de 800 mil personas el año pasado: 500 mil se fueron y otros tantos murieron, y sólo nacieron 177 mil personas.
Unos cuantos años más de este tipo de camino y el punto de resurgimiento quedará muy lejos.
Ya lo hemos superado, pero aún hay una posibilidad. Una pequeña, pero una posibilidad.

