La decisión del gobierno estadounidense del presidente Donald Trump de suspender la ayuda militar a Ucrania supondrá un grave desafío para la capacidad de defensa del país, a pesar de que, como señalan los expertos, no tendrá consecuencias inmediatas en el campo de batalla. Así lo informa AP, destacando que Estados Unidos ha dejado de proporcionar algunos tipos de armas cruciales para las fuerzas ucranianas.
Un portavoz del Pentágono afirmó que la orden de Trump se aplica no solo a los nuevos envíos, sino también a las armas ya aprobadas que se envían a Ucrania. Sin embargo, aún no se conocen con exactitud qué armas están sujetas a la prohibición.
La publicación también llama la atención sobre el hecho de que, desde el comienzo de la guerra, Estados Unidos ha utilizado dos métodos principales para suministrar armas a Ucrania: la autorización presidencial para tomar armas de los arsenales del Pentágono y la Iniciativa de Asistencia para la Seguridad, que contempla contratos a largo plazo. Algunos tipos de armas aprobados por la administración de Joe Biden han sido prohibidos, pero aún se desconoce la cantidad exacta de ayuda que seguirá en camino hacia Ucrania.
Una de las mayores consecuencias de la suspensión de la ayuda es el debilitamiento de las defensas aéreas de Ucrania, incluyendo la escasez de misiles Patriot, cruciales para proteger las ciudades ucranianas de los ataques aéreos rusos. Patrick Bury, experto militar, señaló que gran parte de lo que Estados Unidos ha suministrado no puede ser reemplazado por otros países a corto plazo.
A pesar de estas dificultades, Ucrania cuenta con importantes reservas de proyectiles de artillería y otras municiones, y ha aumentado la producción de drones, lo que le otorga ciertas ventajas. Además, la mayor parte del equipo militar utilizado por las fuerzas ucranianas es de producción nacional, lo que compensa parcialmente la pérdida de ayuda occidental.
Los expertos afirman que Ucrania puede afrontar sus retos de defensa mediante la innovación y el aumento de la producción nacional, pero el impacto en sus recursos materiales es significativo y plantea desafíos adicionales para Europa. Chalmers, experto de RUSI, afirmó que la medida no solo supone un golpe material, sino también un desafío para los aliados de Ucrania en el continente.
Al mismo tiempo, algunos expertos señalan que, aunque esta suspensión de la ayuda tendrá graves consecuencias para las capacidades de defensa de Ucrania, el país se verá obligado a buscar vías alternativas para garantizar su defensa.

