El 28 de octubre, los primeros inspectores lingüísticos voluntarios para ayudar a residentes y personas desplazadas a cambiar al ucraniano comenzarán a trabajar en Ivano-Frankivsk. Durante una reunión con los inspectores lingüísticos voluntarios, el alcalde Ruslan Marcinkiv enfatizó la importancia de preservar la identidad y el idioma ucranianos, dirigiéndose a quienes aún hablan ruso: "Si aún no entienden por qué no se han cambiado al ucraniano y hablan el idioma del enemigo, ¡tengan paciencia! ¡Nuestros voluntarios lingüísticos ya saben qué hacer!".
Según Marcinkiv, 40 residentes de la ciudad, un tercio de los cuales son desplazados internos, se han hecho voluntarios. El alcalde señaló que entre los voluntarios hay muchos jóvenes que participan activamente en la iniciativa: "Esperaba que fueran principalmente personas mayores, pero hay muchos jóvenes progresistas".
Los inspectores de idiomas, a diferencia de los supervisores estrictos, no sancionarán por usar el ruso. Ofrecerán una alternativa, promoverán cursos gratuitos de ucraniano, distribuirán folletos y participarán en eventos culturales y educativos. Se han programado una serie de eventos para residentes y desplazados internos durante el invierno, incluyendo encuentros literarios, representaciones y conferencias temáticas.
La iniciativa de Marcinkiv forma parte de una estrategia integral para convertir a Ivano-Frankivsk en una ciudad completamente ucraniana. El alcalde también recordó que ya no hay iglesias moscovitas en la ciudad e invitó a todos los interesados a participar en cursos gratuitos que les ayudarán a dominar mejor el idioma ucraniano.

