Ante la continua agresión rusa, las cuestiones de seguridad nuclear y los riesgos de ataques a la infraestructura energética siguen siendo de suma importancia. A pesar de las preocupaciones, los expertos en energía nuclear enfatizan que, incluso en caso de un ataque con misiles, la situación puede controlarse.
El doctor en ciencias físicas y matemáticas Ludwig Litvinsky considera que el riesgo de que se produzca un desastre grave similar a Chernóbil o Fukushima es mínimo si el misil no impacta directamente en la unidad motriz.
Los ataques con cohetes pueden causar daños a las redes, cortes de energía o incluso un apagón. Sin embargo, no habrá amenaza nuclear ni de radiación hasta que se produzca un impacto directo en una unidad de energía, declaró Lytvynskyi en el canal de televisión Espresso.
El experto también destacó que los misiles, incluso sin ojivas nucleares, pueden clasificarse como armas no convencionales debido a su poder destructivo.
Esta afirmación es apoyada por otros expertos que subrayan el peligro que supone para Rusia el uso de modernos misiles de alta precisión, capaces de causar una destrucción a gran escala incluso sin carga nuclear.
Continúan las conversaciones sobre la disposición del Kremlin a usar armas nucleares. El presidente serbio, Aleksandar Vučić, ha expresado su convicción de que Vladimir Putin no dudaría en usar su arsenal nuclear si se encuentra en una situación desesperada.
Por otro lado, Viktor Yagun, general de división retirado del SBU, enfatizó que el estado de las armas nucleares rusas genera dudas. "Nadie dispone de datos precisos sobre el estado de estas ojivas. Esto sigue siendo un misterio incluso para los expertos militares", enfatizó Yagun.

