Los países europeos están dispuestos a ampliar la ayuda a Ucrania e insistir en su participación en las negociaciones sobre la guerra, según una declaración conjunta de los ministros de Asuntos Exteriores de Francia, Gran Bretaña, España, Italia, Polonia, Alemania, la UE y Ucrania.
Los ministros reiteraron su apoyo a Kiev para lograr una paz justa y sostenible que proteja los intereses de Ucrania y sus aliados europeos. También pidieron sólidas garantías de seguridad para Ucrania, ya que el futuro de la estabilidad europea depende directamente del fin de la guerra.
Al mismo tiempo, en Occidente se perciben opiniones contradictorias. El presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó que un alto el fuego podría darse "en un futuro próximo", pero cuestionó la posibilidad de que Ucrania regresara a las fronteras de 2014. Su postura es compartida por el nuevo secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, quien considera improbable la adhesión de Ucrania a la OTAN.
A pesar de ello, los aliados europeos destacan la necesidad de una defensa colectiva y de consolidar esfuerzos para fortalecer la seguridad de todo el continente.

