La idea de "dormir con antelación" se ha considerado durante mucho tiempo un mito popular. Sin embargo, la investigación científica moderna demuestra que, en ciertas circunstancias, es posible acumular sueño parcialmente. Descansar horas adicionales antes de un período de mayor carga de trabajo puede crear una especie de reserva de energía para el cuerpo.
Los expertos explican que, al dormir más, el sistema nervioso tiene más tiempo para recuperarse, el equilibrio hormonal se normaliza y las funciones cognitivas se estabilizan. Las personas que duermen bien antes de una semana difícil, exámenes o vuelos muestran mejor concentración, una respuesta más rápida al estrés y una menor tendencia al agotamiento emocional.
Sin embargo, este mecanismo tiene limitaciones. Si una persona duerme sistemáticamente de 4 a 6 horas, el cuerpo se encuentra en un estado de déficit crónico. En tal situación, el sueño adicional no crea una reserva, sino que solo compensa parcialmente el daño causado por la privación de sueño. En otras palabras, la acumulación solo es posible cuando no hay agotamiento constante.
Para que el sueño funcione como recurso, es necesario estabilizar el régimen. Esto implica un descanso regular de 7 a 8 horas durante varias semanas seguidas. Solo así el cuerpo podrá responder con mayor eficacia a la reducción del sueño a corto plazo.
El efecto más notable de la "acumulación" se observa antes de sobrecargas breves, por ejemplo, varias jornadas laborales intensas o cambios de horario. Sin embargo, las semanas sin dormir no se compensan con un solo descanso prolongado el fin de semana. Los médicos enfatizan que la alteración prolongada de los ritmos circadianos y el estrés constante minan gradualmente la salud, incluso si la persona intenta recuperar periódicamente el descanso perdido.
Los expertos aconsejan usar esta estrategia con prudencia: acostarse temprano unos días antes de un período estresante, minimizar el uso de dispositivos electrónicos por la noche y mantener un horario estable. En este caso, el sueño puede convertirse en un gran aliado para el cuerpo, y no solo en una forma de recuperación de emergencia.

