Se está llevando a cabo una investigación criminal en Kiev en torno a la noria de la plaza Kontraktova, que, según los investigadores, lleva funcionando sin los permisos correspondientes casi seis años y medio. Las autoridades policiales creen que, desde agosto de 2019, la atracción ha estado en el terreno ilegalmente, y las autoridades reguladoras de la ciudad no han respondido a las infracciones durante mucho tiempo.
En el marco de esta investigación, se levantaron sospechas de negligencia oficial contra la directora del Departamento de Recursos Territoriales de la Administración Estatal de la Ciudad de Kyiv, Valentyna Pelykh, y el director del Departamento de Control Territorial de la Administración Estatal de la Ciudad de Kyiv, Mykhailo Budilov. Según la investigación, durante años los funcionarios no verificaron la legalidad del uso del terreno ni iniciaron el desmantelamiento de la atracción, lo que, según las autoridades, ocasionó importantes pérdidas al presupuesto municipal.
La investigación también presentó algunas quejas sobre el estado técnico de la noria. Durante la inspección, se observó que la estructura metálica de la atracción descansa sobre vigas de madera con signos de podredumbre profunda, destrucción y exposición prolongada a la humedad. Las fuerzas del orden consideran que esto representa una amenaza real para la vida y la salud de los visitantes. En este sentido, el tribunal impuso un arresto y prohibió el funcionamiento de la noria.
Al mismo tiempo, la Administración Estatal de la Ciudad de Kiev afirma que, según los resultados de una inspección técnica realizada en otoño de 2025, la atracción supuestamente cumplía con las especificaciones de su pasaporte y era apta para su funcionamiento. Las autoridades también informaron que la ciudad está negociando con el propietario el desmantelamiento de la estructura y su posible reubicación en otra ubicación de la capital.
La historia de la noria comienza en 2017, cuando se instaló en la plaza Kontraktova como parte de los eventos de Año Nuevo y Navidad. En ese momento, el empresario recibió permisos temporales por infracciones de paisajismo. Posteriormente, la validez de estos permisos se prorrogó varias veces; sin embargo, según la investigación, la última tarjeta de control caducó en agosto de 2019. Posteriormente, no se emitió ningún documento que legalizara la presencia de la atracción en el terreno.
A pesar de ello, la noria siguió funcionando, y diversas autoridades municipales señalaron repetidamente la falta de la documentación necesaria y emitieron órdenes. Según las conclusiones del análisis económico forense, como consecuencia del uso no autorizado de parte del terreno, la comunidad territorial de Kiev sufrió pérdidas millonarias.
La investigación continúa. El tribunal ha optado por una medida cautelar, consistente en una fianza personal, para los presuntos funcionarios. Las autoridades no descartan que se amplíe el círculo de implicados en el caso.

