Empleados de la Oficina Estatal de Investigación, junto con el Servicio de Seguridad de Ucrania y el servicio de seguridad interna del Servicio Estatal de Fronteras, han descubierto un plan para el traslado ilegal de reclutas a Moldavia. El organizador del canal era el jefe de un grupo de una de las fuerzas del orden de la región de Odessa. También involucró a su propia madre en el crimen.
Según informó la publicación "Derecho y Negocios", citando a la Oficina Estatal de Investigación, al comienzo de la invasión a gran escala, el acusado intentó huir al extranjero para evitar ser movilizado, pero el intento fue infructuoso. Posteriormente, consiguió un empleo en una agencia del orden público, pero se centró no en proteger la ley, sino en organizar negocios ilegales.
Gracias a su conocimiento de la zona fronteriza y las rutas de patrullaje, el funcionario diseñó un plan para cruzar la frontera estatal sin pasar por los controles oficiales. Su madre negoció con posibles clientes. Ella, a su vez, les dio instrucciones sobre la hora y el lugar del cruce ilegal.
El costo del boleto de escape fue de 6.000 dólares por persona. Según datos preliminares, al menos tres hombres lograron cruzar el canal para evitar la movilización.
Los autores fueron detenidos durante la transferencia de otro lote de efectivo. Ya se les ha notificado la sospecha en virtud del apartado 3 del artículo 332 del Código Penal de Ucrania: organización de tráfico ilegal de personas a través de la frontera estatal, cometido con fines egoístas en una conspiración preliminar. La pena prevista en este artículo es de hasta 9 años de prisión.

