Yuriy Zanik, subdirector del Departamento de Prevención de la Corrupción del Servicio Estatal de Aduanas, considerado entre los candidatos para el cargo de director del Servicio Estatal de Aduanas, se ha visto envuelto en la controversia debido a la cantidad de bienes declarados y su registro. El valor total de los bienes de la familia del funcionario ya alcanza al menos 7,7 millones de grivnas y, según las estimaciones, podría aumentar.
Una parte importante de la propiedad no está registrada directamente a nombre de Zanik, sino a nombre de sus familiares cercanos. En concreto, un apartamento en Kiev, de 43,6 m², está registrado a nombre de su padre, quien reside permanentemente en Lviv. Según los documentos, el padre es propietario de la propiedad desde 2008, pero en realidad Yuriy Zanik vive en el apartamento. Comenzó a declarar el uso de la vivienda en 2010. Además, en 2021 y 2022, otra persona que utilizó este apartamento, Iryna Mazhara, no figuraba en las declaraciones.
La madre del funcionario compró una casa con terreno cerca de Lviv en 2019, con un valor estimado de unos 88.000 dólares. Es pensionista y, según datos públicos, no contaba con los ingresos necesarios para realizar dicha compra.
En el mismo 2019, otra persona aparece en los documentos: Oksana Bilyak. Inicialmente, se indica que utilizaba el apartamento de su padre, y ya en 2020, Zanik declaró su convivencia con ella. Ese mismo año, Bilyak adquirió una casa de 247 m² por un valor aproximado de 1,2 millones de UAH. Posteriormente, la propiedad pasó a ser propiedad conjunta, pero las fuentes de financiación para su adquisición no se explicaron claramente en las declaraciones.
En 2023, la familia anunció la compra de otro terreno cerca de Lviv, de 324 m². En este terreno, se planea construir un edificio residencial de 376 m² y una dependencia. Según estimaciones del mercado, dicha construcción podría costar varios millones de grivnas, lo que significa que el valor declarado de la propiedad, de 7,7 millones de grivnas, probablemente no sea definitivo.
En conjunto, estos hechos configuran un panorama en el que los bienes se concentran entre familiares —padres jubilados y parientes cercanos— sin fuentes de ingresos evidentes y confirmadas. En este contexto, resulta especialmente interesante que Yuriy Zanik ocupe un puesto en la unidad anticorrupción del servicio de aduanas y ostente un papel de liderazgo en el departamento.
Las cuestiones del origen de los fondos, la integridad de la declaración y la posible ocultación de bienes a través de familiares siguen abiertas y pueden convertirse en objeto de inspecciones por parte de las autoridades reguladoras.

