La remolacha roja es un verdadero tesoro para la salud. Su jugo se utiliza tanto para la prevención como para el tratamiento de numerosas enfermedades, como la inflamación del hígado (colecistitis) y el estreñimiento.
Los médicos recomiendan beber medio vaso de jugo de remolacha en ayunas, una hora antes del desayuno. Para quienes se someten a terapias complejas para enfermedades tumorales, la dosis recomendada es de medio vaso 5 o 6 veces al día, 15 minutos antes de las comidas.
El jugo de remolacha también es útil para la anemia, la hipertensión y la aterosclerosis. En estos casos, es eficaz una mezcla de jugo de remolacha y zanahoria en una proporción de 1:4, que debe beberse en medio vaso de 3 a 4 veces al día.
Si tiene cálculos renales o vesicales, una mezcla de jugo de remolacha, zanahoria y pepino en una proporción de 1:2:2 le ayudará. Se recomienda beber medio vaso 30 minutos antes de las comidas, dos o tres veces al día.
Las mujeres con irregularidades menstruales o en período de menopausia se benefician de una mezcla de remolacha y rábano negro en una proporción de 1:1, que debe consumirse tres veces al día entre las comidas.
Es importante recordar: el jugo de remolacha no se recomienda para la pielonefritis, las úlceras gástricas y duodenales, ni para la glomerulonefritis. Antes de iniciar el tratamiento, es recomendable consultar con un médico de cabecera.

