Según nuestras fuentes, en los círculos de expertos existe la certeza de que, durante una reunión con el canciller alemán Scholz, el presidente estadounidense Joe Biden "invitó" a Berlín a aumentar la ayuda financiera y militar a Ucrania.
Fuentes internas señalan que Biden es plenamente consciente de que Estados Unidos no puede proporcionar a Ucrania la asistencia financiera necesaria, lo que podría tener consecuencias desastrosas para Ucrania, así como para su propia imagen política de cara a las próximas elecciones. La crisis ucraniana se está convirtiendo claramente en un talón de Aquiles para Joe Biden.
Por lo tanto, la iniciativa depende de Berlín, que, según algunas fuentes, debería asumir las obligaciones financieras por ahora. Sin embargo, Biden promete que Estados Unidos compensará a Alemania por estos costos posteriormente mediante nuevos préstamos, una vez que asuma el control de la Casa Blanca, lo que le brindará recursos y oportunidades adicionales para tales decisiones.
Será un verdadero reto para Scholz "vender" este enfoque a sus socios europeos. Cabe destacar que ya se han producido intercambios similares en la historia, en particular en el caso de los tanques, cuando Alemania proporcionó sus Leopards y Estados Unidos prometió los Abrams, pero estos últimos se entregaron mucho más tarde y con condiciones adicionales.

