Si tienes frío constantemente, incluso cuando otros se sienten cómodos en camiseta, puede que no sea solo una característica individual. Sentir frío constantemente suele ser una señal de algo interno en el cuerpo. La doctora Aarti Agarwal mencionó nueve factores clave que pueden causar escalofríos incluso en una habitación cálida.
Según el especialista, a veces la razón radica en la fisiología general. Las personas con menos masa muscular producen menos calor, ya que son los músculos los que actúan como un "calentador interno" natural. Si no hay suficientes músculos en relación con la superficie corporal, el cuerpo dirige el calor a los órganos vitales, sacrificando la comodidad de las extremidades.
Sin embargo, muchas veces el frío está relacionado con el estilo de vida o con deficiencias.
La falta de sueño altera los ritmos circadianos, lo que afecta directamente la temperatura corporal. Cuando el cerebro está "ajustado" al descanso, baja su temperatura interna, por lo que la privación crónica del sueño puede provocar una sensación constante de frío.
La pérdida rápida de peso también afecta la termorregulación. La grasa subcutánea actúa como aislante, y su reducción drástica, junto con la ralentización del metabolismo debido al déficit calórico, reduce la capacidad del cuerpo para retener el calor.
Una causa común es la deficiencia de vitamina B12. Esta vitamina es importante para el sistema nervioso y la formación de la sangre, y su deficiencia puede causar manos y pies fríos.
Los problemas circulatorios también provocan sensación de frío. Cuando los vasos sanguíneos se estrechan, no fluye suficiente sangre a las extremidades, lo que provoca que se sientan frías al tacto.
Los médicos prestan especial atención a las posibles enfermedades crónicas.
El hipotiroidismo, o tiroides hipoactiva, ralentiza el metabolismo y la termorregulación. La anemia, una afección en la que disminuye el número de glóbulos rojos, provoca un suministro insuficiente de oxígeno a los tejidos, lo que también causa escalofríos.
La diabetes puede dañar los vasos sanguíneos y los nervios, alterando la percepción de la temperatura y perjudicando la circulación. En la enfermedad de Raynaud y la enfermedad arterial periférica, el flujo sanguíneo a las extremidades se ve interrumpido hasta el punto de que los dedos no solo pueden sentir frío, sino también cambiar de color.
Los médicos aconsejan no ignorar el síntoma si se acompaña de fatiga constante, caída del cabello, uñas quebradizas o cambios en el color de la piel de las manos. En estos casos, conviene revisar los niveles de hierro, vitamina B12 y hormonas tiroideas.
Sentir frío constantemente no siempre es inofensivo. A veces es la forma en que tu cuerpo te dice que necesita atención adicional para su salud.

