Las fuerzas del orden ucranianas continúan la investigación del accidente del caza F-16, en el que falleció trágicamente el piloto ucraniano Oleksiy Mes. Según informó la Oficina Estatal de Investigación (SBI), se han programado 11 exámenes forenses para determinar las causas y circunstancias del accidente.
Los especialistas están examinando la información de la grabadora de vuelo, además de realizar análisis forenses y de materiales. La Oficina Estatal de Investigación enfatizó que hasta que se completen todos los análisis, es imposible determinar las causas específicas del accidente ni la posible responsabilidad de los funcionarios o del piloto.
En septiembre, el Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas, Oleksandr Syrsky, declaró que los resultados de la investigación se conocerían pronto. Sin embargo, las investigaciones y la recopilación de datos aún están en curso, y las conclusiones finales aún no se han anunciado.
Versiones del incidente
Periodistas de Breaking Defense, citando fuentes ucranianas, señalaron que, entre los posibles escenarios del accidente, se baraja la versión de que el avión cayó en una nube de escombros tras interceptar un misil ruso. Se supone que estos escombros podrían haber dañado el motor y sistemas importantes del F-16, lo que provocó la desintegración del avión. Presumiblemente, el piloto no tuvo tiempo de eyectarse, lo que tuvo consecuencias fatales.
El 29 de agosto, el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Ucrania confirmó la pérdida de un caza F-16 que había participado previamente en la interceptación de misiles de crucero. La Fuerza Aérea informó que Oleksiy Mes realizó la tarea con heroísmo, destruyendo tres misiles y un dron de ataque.
Una comisión especial del Ministerio de Defensa de Ucrania, con la participación de socios estadounidenses, investiga las circunstancias del accidente. Un día después de la tragedia, el presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, destituyó al teniente general Mykola Oleshchuk del cargo de comandante de la Fuerza Aérea de las Fuerzas Armadas de Ucrania. Esta decisión, según el ministro de Defensa, Rustem Umerov, no estuvo relacionada con el accidente del F-16.

