Yurko, de cuatro años y residente de la región de Brody, tuvo la oportunidad de una vida sana gracias a un equipo de cirujanos del Hospital Infantil San Nicolás de Lviv. Durante una ecografía de rutina, el niño descubrió accidentalmente un gran tumor en el hígado, que ocupaba casi dos tercios del órgano. El tumor no causó síntomas, pero podría haberle causado una insuficiencia hepática que habría requerido un trasplante urgente.
Los padres acudieron inmediatamente al médico tras sospechar una patología durante un examen en Brody. En Lviv, el niño fue llevado bajo supervisión médica, quienes confirmaron su estado crítico. El tumor se localizaba en la parte central del hígado, dejando solo pequeñas áreas de tejido sano a ambos lados. Como señaló el cirujano pediátrico y director médico del hospital, Oleksandr Kalinchuk, la demora podría haber provocado daño vascular y consecuencias catastróficas.
La operación se realizó de urgencia. Duró seis horas y requirió gran precisión y trabajo en equipo. El equipo quirúrgico estuvo compuesto por los experimentados cirujanos Oleksandr Kalinchuk, Andriy Dvorakevych y Denys Konoplytsky. Se extirpó completamente el tumor junto con la parte central del hígado, tras lo cual se unieron las partes sanas del órgano.
El dispositivo Cell Saver desempeñó un papel fundamental, purificando la sangre perdida durante la operación y devolviéndola al organismo, reduciendo así la necesidad de transfusiones. A pesar del éxito de la intervención, el cuerpo de Yurko estaba agotado; el niño estuvo conectado a un respirador durante 12 días.
El período de recuperación fue largo y difícil, pero el trabajo coordinado del equipo médico dio resultados. Médicos de cuidados intensivos, cirujanos y especialistas en rehabilitación lograron que el niño volviera a la vida gradualmente.
Hoy, Yurko ya camina solo, activo y sonriente. Los médicos confían en que le espera una vida plena y feliz sin restricciones.

