Según la Fundación Británica del Corazón, la enfermedad coronaria es una de las principales causas de muerte en hombres y mujeres. La cardióloga Sana Sadoksai señala que la mayoría de los infartos no son provocados por la dieta ni el estrés, sino por un hábito matutino que casi todos descuidamos.
El peligro comienza en el momento en que una persona se despierta y permanece inactiva. Muchos inmediatamente toman el teléfono, se sientan y salen corriendo de casa, manteniendo el cuerpo en un estado de baja movilidad y alta inflamación. Esto acelera la resistencia a la insulina, la acumulación de grasa abdominal, aumenta la presión arterial y la disfunción metabólica, lo que incrementa significativamente el riesgo de infartos prematuros, especialmente si se tiene sobrepeso u obesidad, explica Sadoksai.
La actividad matutina de 5 a 7 minutos, que incluye caminatas rápidas, estiramientos o ejercicios de respiración, mejora la circulación sanguínea, activa el metabolismo y estabiliza los niveles de azúcar en sangre, lo que protege el corazón.
Los síntomas de un ataque cardíaco (infarto de miocardio) incluyen:
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dolor o malestar en el pecho (presión, opresión, pesadez);
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dolor en los brazos, la mandíbula, el cuello, la espalda o el estómago;
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mareos, sudoración excesiva, dificultad para respirar;
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náuseas, ansiedad similar a un ataque de pánico;
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tos o sibilancias.
Para reducir la probabilidad de sufrir un ataque cardíaco, los expertos recomiendan:
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dejar de fumar y mantener un peso saludable;
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Coma una dieta equilibrada rica en fibra, cereales integrales y al menos cinco porciones de frutas y verduras al día
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Haga ejercicio regularmente: al menos 150 minutos de ejercicio aeróbico moderado por semana.
La actividad matutina y los buenos hábitos pueden reducir significativamente el riesgo de ataques cardíacos y mantener la salud del corazón durante muchos años.

