True Colors: Hair Coloring for the Curious and the Careful, la investigadora de Lush, Millie Ahlquist, explica por qué vale la pena tener cuidado incluso con este procedimiento tan común.
“Claramente, teñirse el cabello no supone el mismo riesgo que fumar”, afirma Ahlquist. “Pero hay tanta gente que se tiñe el cabello que incluso un pequeño aumento del riesgo es importante”.
Esto no es una causa directa, sino un aumento en la probabilidad de desarrollar diversos tipos de cáncer. El mayor peligro lo representan los tintes permanentes para el cabello, que representan aproximadamente el 80 % del mercado mundial.
El principal sospechoso es la parafenilendiamina (PPD) y sus derivados, como la PTD y la ME-PPD. Estas aminas aromáticas tienen la capacidad de penetrar en el organismo y potencialmente causar mutaciones a nivel celular. Su uso se ha relacionado con un mayor riesgo de desarrollar las siguientes enfermedades:
-
cáncer de mama;
-
linfoma no Hodgkin;
-
leucemia linfocítica crónica;
-
mieloma múltiple.
Aunque el riesgo es relativamente pequeño, dado su uso generalizado, no puede ignorarse.
Cómo reducir los posibles daños:
-
Utilice siempre guantes al pintar;
-
teñirse el cabello en una habitación ventilada;
-
no deje la pintura más tiempo del especificado en las instrucciones;
-
Enjuague bien el cabello después del procedimiento;
-
Intente aumentar el intervalo entre tinciones.
Los expertos también recomiendan prestar atención a la composición del producto. Si la etiqueta contiene PPD, PTD u otras aminas, conviene considerar alternativas: fórmulas menos agresivas o colorantes naturales.
Cualquier color puede estar de moda, pero la mejor tendencia es siempre aquella que no es perjudicial para la salud.

