Octubre de 2023 ha sido el mes más difícil para Ucrania debido a un número récord de drones rusos atacando desde el aire. En comparación con meses anteriores, cuando el número de drones no superaba los mil, en septiembre hubo 1301 y en octubre, 2023. Como señala Forbes, Rusia intenta utilizar estos drones para cortar el suministro eléctrico en Ucrania, creando así las condiciones para someter a la población durante el frío invierno.
Ataques a la infraestructura energética
Según un informe de la Misión de Observación de los Derechos Humanos de la ONU, los ataques rusos del año pasado se dirigieron a las redes energéticas, mientras que la campaña de este año se centra en las instalaciones de generación de electricidad. En junio de 2023, el 73 % de las centrales térmicas de Ucrania estaban fuera de servicio. En tal situación, las pérdidas para Ucrania podrían tener consecuencias más estratégicas que una lenta ofensiva terrestre rusa.
El Washington Post advierte que la destrucción de la infraestructura energética podría provocar “20 o más horas de oscuridad al día” en el frío invierno, lo que podría obligar a Ucrania a negociar en términos desfavorables.
Métodos de protección
Lamentablemente, Ucrania no cuenta con suficientes defensas, como misiles Patriot, pero está buscando métodos alternativos para combatir los drones. Por ejemplo, los Shaheds, que suelen moverse lentamente, se convierten en blancos fáciles para los helicópteros, que pueden destruirlos con cañonazos. Los helicópteros ya han registrado el derribo de seis Shaheds.
La guerra electrónica también ha demostrado ser un componente importante de la defensa. Según ShahedTracker, 1185 Shaheds fueron derribados con armas convencionales en octubre, mientras que 738 fueron derribados mediante guerra electrónica. El uso de la guerra electrónica supone una ventaja significativa, ya que su uso es prácticamente gratuito.
Nuevas tecnologías y modernización de drones
En respuesta a las amenazas constantes, Rusia está modernizando sus drones e introduciendo nuevas tecnologías como las comunicaciones satelitales Starlink para mejorar la estabilidad de las comunicaciones y permitir ataques de precisión. Entre los drones rusos, han aparecido modelos más pequeños que actúan como señuelos para distraer a las defensas ucranianas.
Con la limitada ayuda occidental, Ucrania se ha centrado en desarrollar su propia industria de drones, que ha comenzado a producir drones interceptores. En particular, los drones Shahed Killer, como el cuadricóptero Sting, ya se han utilizado con éxito para destruir drones de reconocimiento rusos.

