La fruta debe ser parte esencial de tu dieta diaria; los expertos recomiendan consumir al menos dos porciones de frutas variadas al día. Sin embargo, no solo importa la cantidad, sino también el momento de su consumo, ya que esto puede afectar sus beneficios.
Los expertos destacan que conviene elegir frutas de distintos colores, ya que cada una contiene diferentes sustancias beneficiosas. Son ricas en vitaminas, minerales y fibra, contribuyen a reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares, ayudan a controlar la presión arterial y tienen un efecto protector sobre el organismo.
Según los nutricionistas, comer fruta por la mañana puede ser una buena manera de empezar el día. En particular, los plátanos, las manzanas, las piñas, los mangos, las sandías y los aguacates aportan al cuerpo agua, azúcares naturales y nutrientes. Esto ayuda a obtener energía rápidamente y a activar el metabolismo.
La fruta también favorece una mejor digestión gracias a su alto contenido en fibra, que proporciona una sensación de saciedad y puede ser beneficiosa para el control del peso.
Sin embargo, los expertos recalcan que no existe una regla universal sobre el momento ideal para consumirlas. La fruta también se puede comer como tentempié a lo largo del día. Ayuda a mantener niveles de energía estables y a reducir los antojos de alimentos menos saludables.
Para las personas con trastornos del metabolismo de la glucosa, incluida la diabetes, se recomienda consumir fruta 1 o 2 horas antes o después de la comida principal para evitar fluctuaciones repentinas en los niveles de azúcar en sangre.
En general, los expertos coinciden en que lo principal es la regularidad. El momento en que se consume la fruta es menos importante que su presencia en la dieta y la variedad.

