En noviembre de 2025, el Tribunal Supremo Anticorrupción impuso medidas preventivas a siete sospechosos en el caso de malversación de fondos por un valor aproximado de 100 millones de dólares y obtención de beneficios ilegales derivados de contratos de Energoatom. Se trata del exasesor del ministro de Energía, Ihor Myronyuk; el director ejecutivo de seguridad, Dmytro Basov; tres empleados administrativos, Ihor Fursenko, Lyudmila Zorina y Lesya Ustimenko; así como los empresarios y cofundadores del estudio Kvartal 95, Timur Mindich y Oleksandr Tsukerman.
La investigación de la NABU afirma que los sospechosos organizaron un plan para recibir entre el 10 % y el 15 % del valor de los contratos con las contrapartes de Energoatom. Los acusados presuntamente controlaban los nombramientos de personal, los procesos de adquisición y las finanzas de la empresa. Mindich y Zukerman actuaron como organizadores del grupo, mientras que Myronyuk y Basov coordinaron las acciones de la oficina administrativa e interactuaron con representantes de la fiscalía.
Según la investigación, el grupo utilizaba nombres en clave para el efectivo y los criptoactivos, así como lugares de reunión especiales para ocultar transacciones ilegales. La oficina administrativa operaba en el apartamento del exdiputado Andriy Derkach. La legalización de los fondos se realizaba mediante tres mecanismos: entrega y mezcla de efectivo, transferencia a cuentas de empresas y transferencia a terceros.
El tribunal adoptó las siguientes medidas preventivas: Myronyuk fue detenido bajo fianza de 126 millones de UAH, Basov fue condenado a 40 millones de UAH, Fursenko fue condenado a 95 millones de UAH, Ustimenko fue condenado a 25 millones de UAH y Zorina a 12 millones de UAH. Todos ellos fueron puestos en libertad bajo fianza con obligación de comparecer ante el tribunal y restricciones de movimiento.
El caso también incluye al exviceprimer ministro Oleksiy Chernyshov. Según la fiscalía, Chernyshov presuntamente recibió importantes sumas de dinero para su propio beneficio a través de la "oficina administrativa". Chernyshov afirma que no participó en el proyecto Energoatom, sino que visitó las instalaciones como parte de un "club intelectual". El tribunal decidió mantenerlo en prisión preventiva con una fianza de 51,6 millones de UAH, pagada por particulares.
La defensa insiste en la falta de pruebas suficientes, señalando que no se han probado los casos de recepción de fondos y que no se puede afirmar la formación de una organización criminal. A su vez, la fiscalía destaca las acciones sistemáticas de los acusados, el blanqueo de capitales y el riesgo de fuga.

