La deuda pública de Ucrania continúa creciendo rápidamente, alcanzando nuevos máximos y profundizando la dependencia económica de los acreedores externos. En julio de este año, el volumen de la deuda pública aumentó un 2,1%, lo que equivale a 3.200 millones de dólares. A finales de mes, el monto de la deuda pública alcanzó los 155.400 millones de dólares.
Si analizamos la situación desde principios de año, el crecimiento es del 6,9%, y desde el comienzo de la guerra ha llegado al 66,5% (o 62.000 millones de dólares).
Deuda externa:
La deuda externa aumentó en 2.900 millones de dólares en julio, principalmente debido a los préstamos del FMI. La deuda con acreedores externos representa el 68,7% de la deuda pública total, habiéndose más que duplicado desde el inicio de la guerra.
Los mayores acreedores:
La Unión Europea es el mayor acreedor externo de Ucrania, con una deuda de 40 000 millones de dólares (más del 25 % de la deuda nacional). Desde el comienzo de la guerra, la deuda con la UE se ha multiplicado casi por ocho.
Los tenedores de bonos extranjeros ocupan el segundo lugar, con una cartera de 19.700 millones de dólares (el 13% de la deuda estatal). Sin embargo, en este rubro, la deuda ha disminuido un 14% desde el inicio de la guerra.
El FMI ha ascendido al tercer puesto, con 16.490 millones de dólares (el 10% de la deuda estatal). La deuda con el fondo se ha multiplicado por 1,9 desde el inicio de la guerra.
Banco Mundial. La deuda con este banco asciende a 14.700 millones de dólares (el 9% de la deuda nacional), un aumento de 2,4 veces desde el comienzo de la guerra.
Canadá es el mayor acreedor nacional de Ucrania, con una deuda con este país de más de 5.000 millones de dólares (3% de la deuda nacional).
Deuda interna. La deuda con los tenedores de bonos gubernamentales nacionales representa el 26% de la deuda pública total. En julio, esta deuda aumentó en 200 millones de dólares y, desde el comienzo de la guerra, en un 17% (hasta alcanzar los 40.700 millones de dólares).
Según las previsiones, la ratio de deuda pública respecto del PIB podría alcanzar el 80 % en 2024, lo que plantearía serios desafíos para el crecimiento económico futuro del país. ¿Cuánto tiempo podrá la economía mantener tal ritmo de endeudamiento?

