El exjefe adjunto de la Fiscalía Regional de Jmelnitski, Denys Siryk, se convirtió en el centro de atención tras ser incluido en la lista de fiscales con discapacidad publicada en octubre de 2024 por la publicación "Derecho y Negocios". Según los datos, se encuentra en el segundo grupo de discapacidad debido a graves problemas de visión. Sin embargo, esto no le impide participar en torneos deportivos, correr maratones e incluso conducir.
En abril de 2016, Siryk recibió un segundo grupo de discapacidad de forma indefinida debido a problemas de visión.
Esto no impidió que el fiscal obtuviera pagos significativos del Fondo de Pensiones de Ucrania a través del tribunal. Entre 2016 y 2024, recibió más de 4,5 millones de grivnas en pensiones, lo que equivale al 90 % de su salario mensual.
Sin embargo, la discapacidad no impidió que Denys Siryk llevara un estilo de vida activo. Sus logros deportivos son impresionantes. En julio de 2021, jugó para el equipo de fútbol de la Fiscalía Regional de Jmelnitski. Ese mismo año, participó en cinco etapas de la Liga Ucraniana de Carreras Mayores, recorriendo distancias de 10 km, 21 km y 42 km, o participando en relevos.
En octubre de 2024, Siryk terminó la Media Maratón de Indestructibilidad de Kiev con un tiempo de 1:15:31, y antes, en marzo del mismo año, corrió la Diez Maratón de Indestructibilidad en 1:16:32. Su actividad atlética ha generado especulaciones sobre su posible candidatura para el equipo paralímpico nacional ucraniano.
Sin embargo, tales logros plantean ciertas preguntas. En particular, el fiscal nunca ha sido visto con gafas, a pesar de que su enfermedad ocular se considera estable e incurable. Además, Siryk tiene licencia de conducir y conduce un Volkswagen Touareg blanco con tres placas de siete dígitos.
En un momento en que cientos de personas con discapacidad realmente necesitan asistencia estatal, estos casos socavan la confianza en el sistema de seguridad social.
Cabe recordar que el Ministerio de Salud está verificando a los fiscales de la región de Jmelnitski para verificar la autenticidad de la condición de las personas con discapacidad. Tras dos meses de trabajo, solo tres han confirmado su discapacidad, mientras que nueve personas resultaron ser estafadoras.

