En el marco de la cooperación en materia de patrimonio cultural, los Países Bajos han transferido a Ucrania ocho valiosos objetos pertenecientes a diferentes épocas históricas, incluyendo el Imperio Romano y la Edad Media. Estos objetos culturales fueron interceptados por la aduana neerlandesa en marzo de 2023 tras su llegada ilegal a territorio neerlandés.
Alfred Roos, Director de la Inspección de Información y Patrimonio del Ministerio de Educación, Cultura y Ciencia de los Países Bajos, entregó los objetos arqueológicos pertinentes. Entre los objetos expuestos se encuentran puntas de flecha y de lanza de diversas culturas y regiones arqueológicas de Ucrania. Datan de períodos que van desde la época romana hasta la Edad Media.
Los funcionarios de aduanas neerlandeses interceptaron objetos del patrimonio cultural ucraniano a su llegada a los Países Bajos en marzo de 2023. La investigación mostró que probablemente los objetos habían sido exportados ilegalmente.
Estos objetos de valor tienen importancia histórica, científica y etnográfica para el estado. Se planea transferirlos a las colecciones de los museos estatales.
Los objetos fueron devueltos de conformidad con la Convención de la UNESCO. El acuerdo prevé la prohibición y prevención de la importación, exportación y transferencia ilegal de derechos de propiedad sobre bienes culturales. Los participantes están obligados a prestarse asistencia mutua si descubren objetos exportados ilegalmente. Posteriormente, se toman las medidas pertinentes para devolverlos a su país de origen. Ucrania y los Países Bajos son Estados parte de la Convención.
Recordemos que en febrero, en Viena, arqueólogos encontraron artefactos de legionarios romanos de la época de la fundación de la ciudad. En Austria, se han encontrado artefactos antiguos que datan de la época de la fundación de la ciudad por los romanos. Además de objetos de la época romana, se descubrieron artefactos medievales. En su época de esplendor, Vindobona estuvo habitada por unas 30.000 personas, incluyendo colonos militares y civiles. Esta presencia romana duró unos 350 años, dejando una huella imborrable en la historia de Viena.

