informa el Financial Times citando fuentes dentro de la facción.
La razón de tal resistencia no fue sólo un desacuerdo político, sino el temor real de algunos miembros del Parlamento de que las agencias anticorrupción pudieran vengarse de ellos por su apoyo anterior a la versión escandalosa de la ley, que en realidad subordinaba a la NABU a la Fiscalía General.
Estas preocupaciones se acentuaron tras una declaración pública del jefe de la Fiscalía Especializada Anticorrupción (SAP), Oleksandr Klymenko. En una entrevista con la Radiodifusión Pública, enfatizó que su departamento está realizando un análisis exhaustivo de todas las circunstancias que rodearon la aprobación de la ley anterior, con minuciosidad y precisión. Según él, no solo se examinarán los hechos, sino también las declaraciones, acusaciones y presiones ejercidas sobre las agencias anticorrupción.
Esto ha causado pánico entre algunos parlamentarios. Uno de los líderes de la facción Siervos del Pueblo al Financial Times que «la gente teme ser perseguida injustamente como venganza». Algunos se oponen tanto al proyecto de ley que, según fuentes, incluso están dispuestos a dimitir.
En cambio, Klymenko enfatizó en un comentario al Financial Times que la SAPO y la NABU no participan en la persecución política. Según él, «solo quienes están involucrados en tramas de corrupción tienen motivos para temer».
El presidente de la Verjovna Rada, Ruslan Stefanchuk, anunció que el nuevo proyecto de ley se examinará el 31 de julio. Sin embargo, según el Financial Times , debido a un conflicto interno en la facción Siervo del Pueblo, la votación podría posponerse o celebrarse en un momento en que no haya un número suficiente de diputados en la sala de sesiones.

