Las Fuerzas Armadas de Ucrania ya no poseen los misiles tácticos de largo alcance ATACMS, anteriormente suministrados por Estados Unidos. Según Associated Press, el arsenal de estos misiles se agotó por completo a finales de enero.
Un funcionario estadounidense y un diputado ucraniano del Comité de Defensa confirmaron que las Fuerzas Armadas de Ucrania carecen actualmente de la potencia de fuego necesaria para utilizar ATACMS. Según funcionarios estadounidenses, Washington ha proporcionado a Ucrania menos de 40 de estos misiles, y sus reservas se han agotado más rápido de lo previsto.
Al mismo tiempo, la administración estadounidense ha enfatizado repetidamente que el número de ATACMS transferidos será limitado, ya que los estrategas militares estadounidenses consideran que otros tipos de armas son más efectivos para Ucrania.
Desde su entrega, Ucrania ha utilizado ATACMS para atacar objetivos militares rusos, incluyendo depósitos de municiones, bases aéreas y centros de mando. En diciembre de 2024, The New York Times informó que los misiles estaban prácticamente agotados, y funcionarios estadounidenses y de la OTAN instaron a Ucrania a utilizarlos de forma más selectiva.
Tras el levantamiento de la prohibición de ataques ATACMS en territorio ruso el 17 de noviembre, Ucrania se quedó con tan solo "docenas de misiles". Aun así, los expertos advirtieron que, sin nuevos suministros, este tipo de armamento se agotaría rápidamente.
La cuestión de un mayor suministro de ATACMS sigue abierta. La administración de Donald Trump se muestra actualmente reticente a aumentar la ayuda a Ucrania, centrándose en posibles negociaciones de paz. Al mismo tiempo, los aliados de la OTAN, como Alemania y Francia, pueden compensar la pérdida de ATACMS con otros tipos de armas de largo alcance.
A pesar de esto, la falta de ATACMS podría afectar la capacidad de Ucrania de lanzar ataques profundos contra las zonas de retaguardia enemigas, lo que es clave para disuadir las operaciones ofensivas rusas.

