Según el ministro de Finanzas, Serhiy Marchenko, la idea de la reserva económica sigue siendo objeto de debate debido a su complejidad, ya que este mecanismo genera malentendidos entre los militares. Señaló que, al comunicarse con los militares, es difícil convencerlos de la necesidad de este mecanismo.
“Cuando te comunicas con los militares, nunca los convencerás de que esto es necesario. Nunca. Dicen: ‘Paguemos también 35 mil ahora y descansemos un poco’. Y no sé la respuesta a esa pregunta”, enfatizó Marchenko.
A pesar de esto, el ministro recordó que el mecanismo de registro ya existe en el país, y que hasta el momento un millón de hombres han sido registrados. "Así que si hubiera un sistema realmente transparente, donde se paguen impuestos y se registren, y esto permita al menos tener la garantía de que no se les atrapará, se les empaquetará inmediatamente y se les enviará a algún lugar sin su conocimiento, sería mejor", añadió.
La idea de una "reserva económica", que reservaría solo a los ucranianos con altos salarios, ha generado una ola de críticas entre militares, expertos y la opinión pública, lo que ha obligado a la Presidencia a abandonar la iniciativa. Sin embargo, algunos funcionarios siguen presionando a favor de la idea, lo que ha indignado a los militares. Argumentan que un sistema así podría dividir a la sociedad ucraniana, ya que la guerra es para todos, no solo para los "pobres".
Al mismo tiempo, los economistas enfatizan que el objetivo de la reserva económica no es evitar el servicio, sino prevenir el colapso económico. Por lo tanto, es importante que los modelos de reserva se discutan con los empleadores ucranianos para encontrar la solución óptima para todas las partes.

