El secretario del Ayuntamiento de Chernihiv, Oleksandr Lomako, quien se desempeñaba temporalmente como alcalde de la ciudad, anunció su renuncia. Lo hizo público en su videoconferencia dedicada al Día del Autogobierno Local.
“Hoy, en el Día del Autogobierno Local, presento mi renuncia al cargo de Secretario del Ayuntamiento y solicito que se considere en la próxima sesión. Para mí, la vida de la ciudad es más importante que cualquier cargo”, declaró Lomako.
Esta declaración se produjo en el contexto de una serie de escándalos relacionados con las actividades del funcionario. En octubre, la Oficina Estatal de Investigación registró su apartamento. El motivo fueron posibles violaciones durante un viaje de negocios a Europa.
Según pudo saber el SBI, en mayo Lomako viajó oficialmente a Alemania por negocios, pero también logró visitar Francia, Bélgica, los Países Bajos y Polonia.
La diputada del Ayuntamiento de Chernihiv, Maryna Semenenko, ya había expresado públicamente sus sospechas sobre el mal uso del tiempo y los recursos durante los viajes al extranjero por parte de funcionarios municipales. En particular, afirmó que Lomako visitó París dos veces durante el año.
Oleksandr Lomako ejerció como alcalde de Chernihiv tras la dimisión del anterior alcalde. Sus actividades han recibido críticas dispares: por un lado, participó activamente en la restauración de la ciudad tras los combates; por otro, se vio envuelto en escándalos relacionados con viajes al extranjero y acusaciones de gestión ineficiente.
Tras considerar la solicitud de Lomako, el ayuntamiento debe designar un nuevo secretario que continuará ejerciendo las funciones del alcalde hasta las elecciones. Mientras tanto, la renuncia del funcionario podría convertirse en otro tema candente en las discusiones sobre la transparencia y la rendición de cuentas del gobierno local.
Este caso pone de relieve una vez más la necesidad de un control más estricto sobre las acciones de los funcionarios, especialmente en tiempos de guerra, cuando todos los recursos deberían destinarse a reconstruir el país, no a viajes o posibles violaciones.

