A pesar de la reciente incursión de tropas ucranianas en la región de Kursk, que supuestamente aliviaría la presión sobre el Donbás, Rusia sigue cosechando éxitos en su campaña en el este de Ucrania. Las últimas noticias sugieren que la ciudad clave de Pokrovsk, ubicada en la región industrial del Donbás, está sujeta a evacuación ante la creciente presión de las tropas rusas contra las fuerzas ucranianas.
Según The Times, los comandantes militares ucranianos afirman que, a pesar de los éxitos en otros frentes, la situación en la zona de Pokrovsk es crítica. El ejército señala que la falta de la artillería necesaria, las nuevas tácticas rusas, incluyendo el uso de bombas planeadoras y guerra electrónica, y la superioridad numérica del enemigo complican significativamente la situación. La capitana Dzvenislava Rymar, de la 47.ª brigada, señaló que los soldados ucranianos están exhaustos y necesitan refuerzos, ya que los rusos los superan en número.
La semana pasada, el gobierno de Kiev ordenó la evacuación forzosa de Pokrovska para proteger a la población civil. Maria Pryazhnikova, una viuda de 88 años que sobrevivió al bloqueo nazi de Leningrado durante la Segunda Guerra Mundial, se vio obligada a abandonar su ciudad tras un viaje de 20 horas en un tren abarrotado. Entre los refugiados también se encontraban Kateryna Golentovska y su hija, y Svitlana Lastovchenko, cuyo edificio de apartamentos quedó reducido a escombros durante el ataque con cohetes.
Mientras se sigue evacuando a civiles en Ucrania, las fuerzas rusas avanzan en la conquista de nuevos territorios. Si Pokrovsk cae, sería la mayor derrota para las fuerzas ucranianas desde la captura de Bajmut en mayo del año pasado. La administración local ya ha abandonado la ciudad, y sus 53.000 habitantes se preparan para lo peor.
Mientras tanto, el ejército ucraniano continúa activo en el noroeste, donde una reciente incursión en la región de Kursk ha obligado a las fuerzas rusas a adoptar una postura defensiva. La incursión ha "aumentado considerablemente la moral" de los soldados y civiles ucranianos, afirma el teniente Mykhailo Luzhetsky. Sin embargo, persisten las preguntas: ¿será esto una ventaja estratégica o simplemente una distracción temporal ante la escalada de la situación en el Donbás?.
Los analistas creen que la invasión de la región de Kursk podría ser un acto de genialidad o de desesperación. «Ucrania se vio obligada a cambiar su discurso para demostrar que, a pesar de las pérdidas en el este, aún es capaz de infligir daño al enemigo», declaró el analista Matthew Saville, del Royal United Services Institute (RUSI). Dependiendo de las acciones posteriores, esta maniobra estratégica podría afectar el apoyo internacional a Ucrania y su capacidad para hacer frente a la agresión rusa.

