El documental "Elza's Ocean: Storm Observation" acaba de aparecer en la red, lo que ya ha generado una oleada de debates entre los espectadores. Pero a pesar de la gran atención que recibe el proyecto, Svyatoslav Vakarchuk sigue demostrando que gran parte de su vida personal ha permanecido fuera de la pantalla. Un nuevo episodio de la película revela fragmentos de su vida privada, que el músico ha intentado mantener al margen de la publicidad durante años.
En un clip reciente, los espectadores pudieron ver momentos excepcionales de la comunicación de Vakarchuk con sus hijos. La cámara capta el smartphone del artista: está en una videollamada con su hijo Iván y su hija Solomiya. Svyatoslav habla con calma y dulzura, con la entonación que los fans suelen escuchar solo en los conciertos de canciones sobre amor y apoyo.

"Vanya, te quiero mucho. A ti y a Solomiyka. En cuanto papá pueda, vendrá a verte. Te abrazo y te beso. Sé amable, escucha con cariño a Olya y a mamá. Eso es todo, nos vemos pronto", dice la artista, sonriendo a la cámara.
El episodio se convirtió en uno de los más comentados en internet, no solo por la película, sino también porque los espectadores vieron por primera vez cómo era Vakarchuk fuera del escenario y más allá de sus roles políticos o públicos. Para muchos, no aparecía como el líder de la banda, sino simplemente como un padre que apoya a sus hijos a distancia.
"Observando la Tormenta" parece revelar mucho más que la historia de la banda de culto. La película ofrece una mirada más cercana a una persona a quien los ucranianos conocen desde hace casi 30 años, aunque, al mismo tiempo, solo parcialmente. Y son estos fragmentos de comunicación personal los que hacen del documental no solo una historia musical, sino un diario íntimo durante la guerra.

