Mientras la atención del país se centra en la guerra y la inestabilidad económica, otra amenaza crece silenciosa pero inexorablemente: la tuberculosis. En marzo de 2025, se registraron oficialmente 1375 casos de la enfermedad en Ucrania. La mayoría son nuevos.
Así lo demuestran los datos del Centro de Salud Pública del Ministerio de Salud. Durante el mes, los médicos registraron 1.028 casos de la enfermedad primaria. Más de 280 personas ya han padecido la enfermedad y han recaído.
La categoría más peligrosa la constituyen los 289 pacientes diagnosticados con tuberculosis resistente a los medicamentos. Esto significa que los tratamientos habituales podrían no ser eficaces y que combatir la infección se vuelve largo y costoso.
Otros 67 pacientes son aquellos que abandonaron previamente el tratamiento, el tratamiento no dio resultado o tienen antecedentes desconocidos de tuberculosis. Estos casos requieren atención adicional y corren el riesgo de convertirse en nuevos focos de la enfermedad.
Las cifras contradicen la idea de que la tuberculosis ha desaparecido.
De los 1375 pacientes, 1296 presentan la forma pulmonar, que es contagiosa. Otros 79 pacientes presentan la forma extrapulmonar, menos común, pero también peligrosa.
El Centro de Salud Pública también registró una clara disparidad de género en las cifras: la tuberculosis afecta con mucha más frecuencia a los hombres (1050 casos frente a 325 en mujeres). Casi uno de cada cinco pacientes es VIH positivo (248 personas).
A pesar de todo, la recuperación es posible: 1072 pacientes se recuperaron en marzo. Pero esto es solo una fracción. Las formas persistentes, la interrupción del tratamiento y el control deficiente del sistema de salud permiten que la enfermedad se propague aún más.
Que Ucrania se convierta en un nuevo foco de tuberculosis en Europa dependerá de las decisiones que se tomen ahora.

