La Rada Suprema de Ucrania aprobó en primera lectura el proyecto de ley n.º 9510, impulsado por la presidenta de la comisión parlamentaria de política social, Halyna Tretyakova. El documento prevé un refuerzo significativo de la protección de los derechos de los trabajadores en caso de retrasos salariales, especialmente en situaciones de insolvencia del empleador.
Una de las principales innovaciones del proyecto de ley es la introducción de una sanción obligatoria en caso de retraso en el pago del salario superior a 15 días naturales a partir del final del mes. El importe de la sanción no será inferior a la tasa de descuento del Banco Nacional de la Nación (BNU) por cada día de retraso. También se contempla una compensación, de acuerdo con la legislación vigente, por la pérdida de parte de los ingresos debido al pago tardío.
Además, al trabajador se le otorga el derecho de interrumpir temporalmente el trabajo en caso de producirse dicho retraso, lo que debería animar a los empleadores a cumplir con los plazos de pago.
El documento propone la creación de una institución de garantía especial que indemnizará a los empleados en caso de insolvencia del empleador. El importe puede ser de hasta tres salarios mensuales promedio, pero no más de doce salarios mínimos. En este caso, las indemnizaciones se contabilizarán en el período de seguro.
También se amplían los motivos para dictar resoluciones judiciales: a partir de ahora, el importe de la deuda podrá incluir intereses y compensaciones.
El Ministerio de Finanzas ha expresado su desacuerdo con el proyecto, advirtiendo que implementar la iniciativa requerirá gastos adicionales del presupuesto estatal, lo que es preocupante en el contexto de la ley marcial y las restricciones presupuestarias.
Según el Servicio Estatal de Estadística, a principios de 2022, los atrasos salariales ascendían a 3.100 millones de UAH. Las mayores cantidades, más de 2.200 millones de UAH, correspondían a empresas industriales. Los mayores deudores eran empresas estatales y municipales.
A pesar de las advertencias de los funcionarios del gobierno, el Parlamento apoyó la iniciativa, que podría ser un paso importante hacia la protección real de los derechos laborales de los trabajadores.

