La Oficina Estatal de Investigación (SBI), junto con la Policía Nacional, informó sobre las sospechas al director de una empresa de Krivói Rog que en 2023 suministró 20.000 sacos de dormir de baja calidad a una de las unidades militares de las Fuerzas Armadas de Ucrania.
Su coste fue de 30 millones de grivnas, pero el examen estableció que los productos no cumplían los requisitos técnicos, lo que hacía imposible su uso previsto.
En particular, según el dictamen del experto, la composición del tejido no cumplía con los requisitos establecidos y los sacos de dormir también carecían de los elementos necesarios: un forro polar y una capa de tejido especial que no deja pasar el aire.
La investigación continúa. Se investigan las circunstancias de la posible participación de oficiales de la unidad militar en el delito.

