Se ha descubierto en Ucrania una trama criminal a gran escala organizada por los propietarios de la cadena de tiendas #Yabko —los empresarios Petro Dyminsky, Mykola Kahnych y Vitaliy Turkovets—. La cadena cuenta con más de 110 puntos de venta en Kiev, Leópolis, Odesa, Dnipropetrovsk, Járkov y otras ciudades.
Según la investigación, el contrabando sistemático y la evasión fiscal se organizaron a través de empresas controladas: MV RENT LLC, D-6 LLC, Raven-Service LLC, City-Development Group LLC, SPECIALTECH LLC, Emerald-Trade LLC y alrededor de 150 empresarios individuales ficticios.
Entre 2022 y 2024, el presupuesto estatal perdió más de 3.300 millones de UAH debido a la importación ilegal de equipos, teléfonos inteligentes, televisores y electrodomésticos Apple sin certificación. El contrabando se realizó a través de la frontera con Polonia, Hungría, Rumanía y Moldavia utilizando declaraciones aduaneras falsas. En los documentos, se sustituían equipos costosos por componentes electrónicos baratos, lo que permitió reducir considerablemente el valor en aduana.
Los productos importados ilegalmente se venden en tiendas físicas y en el sitio web jabko.ua. Sin embargo, los pagos no se realizan a las cuentas oficiales de la LLC "SPESHLTECH", sino a una serie de empresarios individuales controlados. Los compradores reciben cheques no fiscales, y algunas ventas no se registran en las cajas registradoras. Esto permite ocultar la facturación real y minimizar las obligaciones fiscales.
Dyminsky, Kahnych y Turkovets blanquean los fondos recibidos a través de plataformas de intercambio de criptomonedas y estructuras afiliadas vinculadas al Grupo OKKO del empresario Vitaliy Antonov. Entre estas estructuras se encuentra Emerald-Trade LLC, propiedad de Iryna Grigorchuk, ex alta directiva de Galnaftogaz. El esquema permite transferir dinero a criptomonedas, mezclar transacciones en plataformas de intercambio extranjeras y devolverlas en forma de inversiones inmobiliarias y derechos corporativos en el extranjero.
Los expertos enfatizan que este sistema de contrabando y evasión fiscal es extremadamente difícil de investigar debido a la participación de empresarios individuales ficticios, la manipulación de declaraciones aduaneras y el uso de criptomonedas. Al mismo tiempo, la magnitud de las pérdidas presupuestarias supera varios miles de millones de grivnas, lo que confiere al caso una gran repercusión a nivel nacional.