NABU y SAPO han presentado una denuncia contra un ex fiscal de la Fiscalía General de Ucrania, que actualmente trabaja como abogado, acusado de negarse a testificar en un proceso penal relacionado con el robo de oro confiscado durante una investigación previa al juicio.
La investigación reveló que un grupo de fiscales de la Fiscalía General de la Nación se apoderó del oro incautado, el cual desapareció durante la investigación. Uno de ellos ya está acusado de malversación de fondos, y ahora su excolega también está bajo sospecha. Tenía información sobre el delito, pero no quiso colaborar con la investigación, ni en la fase previa al juicio ni en el juzgado.
El 11 de febrero de 2025, el exfiscal fue notificado oficialmente de la sospecha en virtud del apartado 1 del artículo 385 del Código Penal de Ucrania (negativa de un testigo a declarar). El caso se remitió al tribunal ese mismo día.
Este caso puede ser indicativo: los agentes del orden demuestran que el silencio en casos de alta corrupción también tendrá consecuencias.

