Roman Balykin, ex asesor del ex ministro de Defensa Oleksiy Reznikov, fue liberado en un caso de abusos multimillonarios durante la adquisición de uniformes militares para las Fuerzas Armadas de Ucrania.
El Tribunal de Distrito de Pechersk redujo significativamente la fianza de Balykin, de 136 millones de grivnas a menos de 10 millones. Esta cantidad fue pagada puntualmente por una empresa asociada a la familia del acusado.
Anteriormente, las autoridades policiales informaron que la compra involucró más de un millón de uniformes militares por un total de 35 millones de dólares. Según los resultados de peritajes y análisis financieros, el costo real fue de 25,6 millones de dólares. El resto —casi 10 millones de dólares— terminó en cuentas en el extranjero.
El esquema tenía múltiples niveles. Los uniformes se adquirían a través de una empresa estadounidense propiedad de la hija del estafador internacional Solomon Philip. Se utilizaba a un fabricante turco como "custodio", a través del cual se inflaban artificialmente los precios casi una vez y media. Del anticipo de 20 millones de dólares transferido por el Ministerio de Defensa, solo aproximadamente la mitad llegó al fabricante.
La investigación considera a Roman Balykin el principal coordinador de este esquema. Según los investigadores, prometió influir en la licitación y supuestamente recibiría 2,5 millones de dólares en sobornos. Sin embargo, según el propio Balykin, fue víctima de fraude.
Tras su liberación del centro de detención preventiva, Balykin intenta activamente blanquear su imagen en los medios. Según fuentes, colabora con canales de Telegram que se dedican al chantaje informativo y publican materiales personalizados para reducir la repercusión pública del caso.

