El fiscal jefe adjunto de la región de Volyn, Mykola Vasylenko, vendió un coche viejo y compró un nuevo crossover en un día, lo que planteó dudas sobre la transparencia de sus transacciones financieras.
Hasta hace poco, la familia Vasylenko tenía dos coches: un Volkswagen Passat de 2016 y un Ford Escape de 2018. Ambos coches se anunciaban a un precio significativamente infravalorado: el Volkswagen por 280.000 UAH y el Ford por 134.000 UAH, cuando su precio de mercado era mucho mayor.
El 17 de enero de 2026, la declaración del fiscal reveló ingresos por 580.000 UAH procedentes de la enajenación de bienes muebles, probablemente un Volkswagen. Ese mismo día, Vasylenko compró un Toyota RAV4 Hybrid 2022 por 1 millón de UAH. Incluso considerando la venta del coche antiguo, la pregunta sigue siendo de dónde provinieron los fondos adicionales para la nueva compra. Según declaraciones previas, el fiscal contaba con importantes ahorros, que probablemente cubrieron la diferencia.
Cabe destacar el cambio en la valoración del coche antiguo: inicialmente se declaró infravalorado y, al venderse, se ajustó al precio de mercado. La compra simultánea de un coche nuevo, más caro, da la impresión de una transacción financiera compleja que requiere una explicación adicional para el funcionario de la fiscalía.
Las maniobras financieras de Vasylenko resaltan la importancia del control sobre las declaraciones y la transparencia de los gastos de los servidores públicos.

