El jefe de la Fiscalía del distrito de Svyatoshyn de Kiev, Maksym Tymoshenko, declaró criptomonedas, bienes inmuebles y activos monetarios, pero un análisis de su historial financiero plantea varias preguntas sobre la proporción entre ingresos y gastos.
Según la declaración, en 2025 Tymoshenko percibió más de 2,1 millones de grivnas en ingresos. La mayor parte correspondía a salarios —alrededor de 1,45 millones de grivnas— y más de 360 mil grivnas a pagos de pensión. Además, declaró 240 mil grivnas de ingresos por alquiler de propiedades. La funcionaria conserva 25 mil dólares en efectivo.
La presencia de criptomonedas llama especialmente la atención. La declaración enumera Bitcoin y Ethereum con un valor total de más de 350 mil grivnas, que se encuentran almacenadas en una billetera de hardware.
El patrimonio inmobiliario del fiscal incluye varios apartamentos en Kiev, un terreno en la región de Kiev y una obra en construcción sin terminar. Parte de la propiedad está registrada a nombre de la esposa o es de propiedad conjunta. La familia también posee un apartamento en la región de Sumy junto con otros copropietarios.
El único vehículo declarado es un Volkswagen Touareg de 2018, adquirido por más de 1,4 millones de grivnas.
Al mismo tiempo, el análisis de declaraciones y transacciones financieras anteriores genera dudas sobre el origen de ciertos activos. En particular, en 2015, Tymoshenko declaró una cantidad significativa de efectivo en dólares, cuyo origen no se explicó públicamente.
También surgen interrogantes sobre las grandes compras realizadas en años posteriores. Por ejemplo, la compra de un automóvil y bienes inmuebles se produjo en un contexto de ingresos oficiales relativamente bajos. Tras estos gastos, según los cálculos, al funcionario le quedaron fondos limitados para sus gastos mensuales, lo que parece desproporcionado con respecto a su nivel de vida.
Cabe destacar la información relativa a un depósito bancario en un banco liquidado, que, según los documentos judiciales, no figuraba en la declaración. Esto podría indicar posibles irregularidades en la declaración financiera.
La declaración también indica reclamaciones por cantidades significativas de dinero recibidas en virtud de decisiones judiciales, lo que complica aún más el panorama general de la situación financiera del funcionario.
Actualmente, estas circunstancias no cuentan con una valoración legal, pero podrían servir de base para inspecciones por parte de los organismos anticorrupción. La situación en torno a la declaración de Tymoshenko vuelve a plantear la cuestión de la transparencia de los ingresos y el control del patrimonio de los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley.

