El presidente de la Duma Estatal de la Federación Rusa, Viacheslav Volodin, declaró que los diputados rusos exigen un ataque contra Ucrania con la llamada "arma de represalia" a partir de la próxima semana. Hizo la declaración pública correspondiente, comentando el curso de la guerra contra Ucrania.
Según Volodin, los diputados de la Duma Estatal insisten en utilizar “armas más potentes” para lograr los objetivos de la llamada “operación militar especial”, el término con el que Rusia se refiere oficialmente a una guerra a gran escala contra Ucrania.
Explicó que los diputados estarían exigiendo una "respuesta más dura" y el uso de "armas de represalia", sin especificar de qué tipo de armas se trataba.
Volodin relacionó las nuevas amenazas con la negativa del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, a viajar a Moscú. Según el presidente de la Duma Estatal, esto significa que Ucrania se enfrentará a nuevos problemas ya la próxima semana.
Las declaraciones de las autoridades rusas coincidieron con los pronósticos de una fuerte ola de frío en Ucrania. Según los meteorólogos, entre el 1 y el 3 de febrero, la temperatura podría descender a entre -20 y -27 grados en la mayoría de las regiones, y en algunos lugares, a -30 grados.
Anteriormente se informó que el 29 de enero, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, le pidió a Vladimir Putin que se abstuviera de realizar ataques contra Kiev y otras ciudades ucranianas durante una semana.
Además, el día anterior, el presidente Volodymyr Zelenskyy declaró que la cuestión de detener los ataques a la infraestructura energética se discutió durante las conversaciones trilaterales entre Ucrania, Estados Unidos y Rusia en Abu Dhabi los días 23 y 24 de enero.
Después de esto, el Kremlin informó que Rusia acordó no atacar los sistemas energéticos ucranianos hasta el 1 de febrero.

