La noche del 29 de octubre, Kiev fue objeto de otro ataque con drones por parte de las fuerzas rusas. Durante el ataque en el distrito de Solomyanskyi, los restos del UAV provocaron la despresurización de una tubería de gas ubicada en la fachada de un edificio de nueve plantas, lo que provocó un incendio en una tienda, así como en vehículos estacionados y en un edificio comercial. Según el Servicio Estatal de Emergencias de Ucrania, el incendio abarcó una superficie de 50 metros cuadrados y se extinguió a las 05:37, casi una hora después de su inicio.
Durante el ataque, los rescatistas evacuaron a 15 personas, cuatro de las cuales resultaron heridas. Un hombre con heridas graves en las piernas fue hospitalizado, mientras que las demás víctimas recibieron atención médica en el lugar.
Además del distrito de Solomyansky, los restos del dron también cayeron en una zona abierta del distrito de Svyatoshynsky. Allí, se rompieron las ventanas de un edificio administrativo de tres plantas, pero, afortunadamente, no hubo información sobre víctimas.
Según la Administración Militar de la Ciudad de Kiev, este es el decimoctavo ataque aéreo ruso contra Kiev desde principios de octubre. Drones enemigos se acercaron a la capital desde diversas direcciones y, gracias a la labor del ejército ucraniano, algunos de ellos fueron neutralizados en el aire. La alerta aérea se declaró dos veces durante la noche y duró más de cuatro horas en total.
El ataque en el distrito de Solomianskyi quemó tres coches aparcados, y un incendio en una tienda y un edificio comercial causó importantes daños materiales. El comunicado de las autoridades destacó la magnitud de los daños en las zonas residenciales y administrativas, y reiteró su llamamiento a los residentes de Kiev para que respeten las normas de seguridad durante los bombardeos.
El bombardeo nocturno de Kiev es otro recordatorio del peligro que suponen los constantes ataques a la infraestructura civil y a las zonas residenciales de la capital, que dejan tras de sí no sólo daños materiales, sino también heridas físicas y emocionales entre los civiles.

